Tras la tragedia en Sevilla por el suicidio de una niña víctima de acoso, estudiantes del IES Ben Arabí de Cartagena reflexionan sobre la urgencia de actuar ante el bullying.
Los jóvenes exigen que los protocolos se activen antes, denuncian la falta de reacción de algunos centros y apelan a la responsabilidad colectiva: “Callarse también es ser cómplice”.
El testimonio de varias alumnas que sufrieron acoso da voz a una generación que pide empatía, acción y apoyo emocional en las aulas.