La empresa adjudicataria ha retomado los trabajos de limpieza en la parcela municipal de Los Mateos tras obtener las autorizaciones necesarias para el tratamiento de materiales con fibrocemento. La intervención se centra en la retirada selectiva de escombros que contienen amianto, un componente altamente tóxico que requiere protocolos de seguridad extremos durante su manipulación y traslado. Sin embargo, la reanudación de estas tareas ha generado una notable preocupación entre los residentes del barrio, quienes han denunciado públicamente la generación de grandes nubes de polvo durante los movimientos de tierra.

Los vecinos de la zona han expresado su malestar ante la falta de medidas de mitigación visibles, como el riego constante de la superficie para evitar la dispersión de partículas al aire. Los residentes temen que las emisiones de polvo puedan transportar fibras de amianto hacia las viviendas cercanas, lo que supondría un riesgo directo para la salud pública en un entorno densamente poblado. Aunque la sociedad municipal Casco Antiguo supervisa las labores y asegura que el fibrocemento recibe un tratamiento diferenciado, la inquietud vecinal persiste debido a la proximidad de los trabajos a las áreas residenciales.

Esta actuación es un paso administrativo y técnico imprescindible para descontaminar el suelo antes de proceder a la construcción de las viviendas públicas proyectadas en el solar. El plan de limpieza contempla el traslado de los residuos peligrosos a centros de gestión autorizados y el envío del resto de escombros, calificados como no peligrosos, a vertederos comunes. A pesar de la importancia estratégica del proyecto para la regeneración urbana de Los Mateos, la prioridad actual de la comunidad se centra en exigir garantías de seguridad ambiental que eviten la inhalación de sustancias nocivas durante el proceso de desescombro.