La acampada por la vivienda desborda la Puerta del Sol
La Puerta del Sol se ha convertido en el epicentro de una protesta por la vivienda que no deja de crecer.
La acampada, iniciada a finales de septiembre, ocupa prácticamente toda la plaza y ya alcanza alrededor de 2.000 tiendas de campaña, según las últimas informaciones publicadas. La falta de espacio ha provocado que nuevos participantes comiencen a instalarse en las calles próximas.
Arenal y Preciados se han convertido así en una prolongación del campamento, mientras los organizadores y participantes plantean continuar avanzando hacia la plaza de Callao.
La movilización mantiene como principal reivindicación la adopción de medidas que faciliten el acceso a una vivienda digna y asequible. Los manifestantes aseguran que la protesta no pierde fuerza y que están dispuestos a mantener la acampada hasta que se produzcan avances.
La situación se ha intensificado después del rechazo en el Congreso de los dos decretos de vivienda impulsados por el Gobierno. Lejos de desmovilizar a los participantes, el revés parlamentario ha reforzado, según los propios acampados, su intención de continuar en la calle.
La organización interna también ha evolucionado. La acampada reúne actualmente a numerosos colectivos y funciona mediante distintas comisiones encargadas de aspectos como urbanismo, comunicación, mediación o asistencia.
El movimiento ha decidido permanecer en Sol por tiempo indefinido y sus participantes sostienen que la protesta ya no responde únicamente a una reivindicación concreta, sino a una exigencia más amplia de cambios en materia de vivienda.
Mientras las tiendas continúan multiplicándose y ocupando nuevos espacios del centro de Madrid, los manifestantes mantienen un mensaje claro: no quieren parar.