La retirada de residuos de la parcela de Los Mateos vuelve a estar en marcha. Tras la interrupción de los trabajos por la aparición de fibrocemento y la necesidad de adaptar las medidas de seguridad laboral, la empresa adjudicataria ya dispone de los medios exigidos para continuar la actuación.

La primera fase se centra en evacuar los 25 acopios de la zona inferior y trasladarlos al vertedero de residuos no peligrosos de Fuente Álamo. Según la caracterización disponible, estos materiales están clasificados como residuos estabilizados sin presencia de fibras de amianto.

El plazo estimado para completar esta operación es de aproximadamente dos días, en función del número de vehículos que puedan trabajar simultáneamente. Durante la carga se humedecerá el terreno con dos cubas de agua para reducir la dispersión de polvo. Después, la superficie se cubrirá con unos 50 centímetros de tierra limpia, zahorra o material certificado para aislarla y estabilizarla.

La intervención continuará en la parte alta de la parcela. Los residuos se trasladarán directamente a un centro de transferencia, donde permanecerán de forma provisional hasta conocer los resultados de nuevas analíticas. Estos estudios podrían tardar entre cuatro y cinco semanas y determinarán la clasificación y el destino definitivo de los materiales. Si aparecieran fibras de amianto, deberán separarse y gestionarse mediante el plan específico de desamiantado.

El objetivo final es que el terreno cumpla los valores de concentración de metales establecidos por la Dirección General de Medio Ambiente. Casco Antiguo calcula que las operaciones pendientes —retirada, cobertura, análisis y actuación final— requerirán entre seis y siete semanas, con la previsión de concluir a finales de noviembre si las condiciones técnicas y los resultados lo permiten.

La situación sanitaria de varios menores también fue abordada en el Consejo de Administración de Casco Antiguo. Salud Pública ha detectado valores elevados de plomo, pero, según la información trasladada al Consejo, no ha establecido una relación causal directa con la parcela. Será necesario un estudio más amplio para determinar si existe relación con el entorno, un origen doméstico u otros posibles focos.

El Ayuntamiento mantiene la comunicación con la plataforma vecinal y las familias afectadas para informar sobre la evolución de los trabajos y la toma de muestras.