Cartagena, el astillero de los superyates más exclusivos del planeta
Los superyates más exclusivos del mundo tienen una parada de referencia en Cartagena.
Navantia Yachts se ha consolidado como un centro especializado en la reparación, mantenimiento y modernización de algunas de las embarcaciones privadas más grandes y costosas del planeta.
Por sus instalaciones han pasado auténticos gigantes del lujo marítimo, como el Koru, el espectacular velero de 127 metros vinculado al fundador de Amazon, Jeff Bezos, cuyo valor se estima en unos 500 millones de dólares. También el Symphony, relacionado con Bernard Arnault, presidente del grupo LVMH, y el Bravo Eugenia, propiedad del empresario estadounidense Jerry Jones, dueño de los Dallas Cowboys.
A esta exclusiva lista se suma el Alaiya, un megayate de más de 110 metros y unas 4.500 toneladas, vinculado al magnate indio Lakshmi Mittal. Su reciente elevación en el astillero ha marcado un récord: nunca antes se había levantado una embarcación de semejante desplazamiento durante los 50 años de funcionamiento de la instalación.
Cartagena no construye estos palacios flotantes, pero sí se encarga de ponerlos a punto. Reparaciones de motores, revisiones técnicas, modernización de interiores y pintados completos forman parte de una actividad altamente especializada.
El negocio atraviesa un momento histórico. Navantia Yachts cerró 2025 con una facturación de 25 millones de euros y prevé alcanzar los 32 millones en 2026, lo que supondría un crecimiento del 28 %. Entre 2023 y 2026, la compañía ha desarrollado 47 proyectos de reparación y modernización de megayates.
Detrás de esta capacidad industrial se encuentra el Syncrolift, el gigantesco ascensor de barcos que cumple medio siglo de servicio. Desde diciembre de 1976 ha realizado 1.077 varadas y puede elevar embarcaciones de hasta 6.000 toneladas.
Su plataforma de 150 metros permite sacar los barcos del agua y trasladarlos sobre raíles a distintas posiciones de trabajo, donde se llevan a cabo las reparaciones y tareas de mantenimiento.
La proyección internacional también se refuerza con la presencia de Navantia en el Monaco Yacht Show, donde este año participó por primera vez con un expositor propio para captar nuevos clientes y estrechar relaciones comerciales. La delegación llevó incluso un toque cartagenero a la feria con una jornada dedicada al tradicional café asiático.
Cartagena se consolida así como un destino estratégico para el mantenimiento de los superyates que navegan por el mundo.