La tensión vuelve a marcar la huelga indefinida del metal en Cartagena.

La segunda jornada de movilizaciones ha comenzado este miércoles con incidentes en los accesos al astillero de Navantia. Alrededor de las 6:00 horas, varios manifestantes mantenían cortada la carretera mediante la quema de neumáticos y se negaron a permitir el paso de un camión de bomberos que necesitaba acceder a la zona.

La Policía Nacional intervino para facilitar el paso del vehículo de emergencias. Durante la actuación se produjeron enfrentamientos, después de que algunos manifestantes presuntamente agredieran a los agentes. Como consecuencia, dos integrantes del piquete fueron detenidos por un presunto delito de atentado contra agentes de la autoridad.

Las protestas han continuado con cortes de tráfico y barricadas levantadas con piedras y quitamiedos de las carreteras para dificultar el acceso a las instalaciones industriales. Los incidentes se suman a los registrados durante la primera jornada, cuando en el Valle de Escombreras se emplearon pelotas de goma y gases lacrimógenos en los enfrentamientos con los piquetes.

El conflicto gira en torno a la negociación del convenio colectivo. La huelga, convocada por CCOO, UGT y USO, afecta a unos 35.000 trabajadores de 8.500 empresas de la Región de Murcia. Los sindicatos reclaman mejoras salariales y laborales, avances en el convenio y mayores garantías para las plantillas de las empresas auxiliares.

Por su parte, la patronal Fremm ha pedido la suspensión de la huelga y ha reclamado sanciones por las concentraciones ante su sede y su centro de formación en Murcia, que considera ilegales. La organización empresarial defiende su disposición a negociar y recuerda el preacuerdo alcanzado en julio, que contemplaba una subida salarial del 15 % en cuatro años, pero que finalmente no prosperó.

En este contexto, el delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, ha instado por carta a Fremm a retomar las conversaciones con voluntad efectiva de alcanzar un acuerdo. También ha advertido de que la actuación policial no puede sustituir a la negociación colectiva.

Todas las miradas están puestas ahora en la reunión prevista para las 17:00 horas en la Oficina de Mediación y Arbitraje Laboral (OMAL). Tras el último encuentro, que se prolongó durante más de diez horas sin lograr un acuerdo, patronal y sindicatos afrontan una nueva oportunidad para acercar posiciones y buscar una salida al conflicto.