La costa murciana ha vuelto a regalar una imagen difícil de olvidar.

Dos rorcuales o ballenas de aleta fueron observados la tarde del 01 de junio, frente a La Manga y Cabo de Palos, desplazándose muy cerca de tierra firme mientras avanzaban por su ruta migratoria. Las imágenes muestran a estos gigantes marinos emergiendo periódicamente a la superficie para respirar a través del espiráculo, el orificio situado en la parte superior de su cabeza que funciona como una fosa nasal.

El rorcual común es el segundo animal más grande del mundo, solo por detrás de la ballena azul. Su presencia en aguas del Mediterráneo no es excepcional, aunque poder contemplar dos ejemplares tan cerca de la costa constituye siempre un acontecimiento natural de gran valor.

La escena, con las aletas dorsales y los característicos chorros de respiración recortándose sobre los tonos rojizos del atardecer, dejó una estampa espectacular para quienes se encontraban en la zona.

Un recordatorio de la extraordinaria riqueza marina que albergan las costas de la Región de Murcia.