El acusado del crimen del Calvario niega el asesinato: «Yo no maté a Seve»
Nueva jornada del juicio por el conocido como crimen del Calvario, ocurrido en Cartagena en octubre de 2015.
El principal acusado, Alfonso L.M., declaró ante el jurado popular y negó rotundamente haber matado a Severiano García, con quien aseguró mantener una estrecha amistad. Durante su testimonio afirmó que nunca adquirió un arma de fuego y sostuvo que únicamente poseía una pistola de fogueo que utilizaba para espantar aves antes de soltar sus palomos.
También rechazó haber huido tras el crimen y explicó que aquella noche se encontraba con su esposa en un hotel. Según declaró, conoció la muerte de la víctima al día siguiente y aseguró que sintió miedo al enterarse de que algunas personas lo señalaban como responsable.
Por su parte, la otra acusada, prima del procesado y acusada de encubrimiento, manifestó que nunca vio a su familiar portar armas y aseguró que declaró en contra de él durante la investigación porque se sintió coaccionada. Según explicó ante el tribunal, afirmó falsamente que su primo le había confesado el crimen porque «tenía miedo y quería irme a casa».
Durante el juicio también han declarado agentes de la Policía Nacional y peritos, que sostienen que el acusado habría probado un arma horas antes del asesinato y que los indicios apuntan al uso de un revólver en una ejecución a corta distancia. La investigación también sitúa a víctima y acusado en un entorno relacionado con el tráfico de drogas.
La Fiscalía solicita para el principal acusado 15 años de prisión por homicidio y 18 meses por tenencia ilícita de armas, mientras que la acusación particular eleva la petición hasta 20 años por asesinato, además de la misma pena por tenencia ilícita de armas. Para la segunda procesada se solicitan 21 meses de prisión por encubrimiento.