La situación ferroviaria de Cartagena vuelve a situarse en el foco político. El Partido Popular ha anunciado que llevará al Senado sus críticas por las infraestructuras ferroviarias del municipio, al considerar que las últimas decisiones del Gobierno de España incrementan el aislamiento de la ciudad.

Durante una comparecencia junto al senador Francisco Bernabé y otros representantes del PP, la alcaldesa, Noelia Arroyo, cuestionó tres cuestiones principales: la conexión del transporte de mercancías con el Corredor Mediterráneo a través de un ramal en Alicante, la prórroga durante tres años del actual servicio ferroviario entre Cartagena y Murcia y la continuidad del cierre de la línea directa con Madrid, que supera ya los cuatro años.

Según Arroyo, el modelo previsto para el Corredor Mediterráneo deja a Cartagena con una única infraestructura compartida para viajeros y mercancías al sur de Alicante, una decisión que, a su juicio, perjudica al Puerto de Cartagena, Escombreras, la futura ZAL de Los Camachos y la actividad industrial y logística del municipio.

La alcaldesa también criticó que el Gobierno mantenga el actual contrato ferroviario entre Cartagena y Murcia durante tres años más, al considerar que se retrasa la modernización de una conexión que califica como una de las más deficientes entre dos grandes ciudades españolas.

Respecto a la línea con Madrid, recordó que el cierre se anunció inicialmente por un periodo de dos años y defendió recuperar de forma provisional la conexión mediante trenes híbridos mientras se ejecutan las obras de alta velocidad.

Por su parte, el senador Francisco Bernabé aseguró que, según la situación actual de los proyectos, la llegada del AVE y del Corredor Mediterráneo a Cartagena podría demorarse entre seis y ocho años más. Además, anunció que el PP ha registrado en el Senado una batería de preguntas para conocer el estado de los distintos tramos ferroviarios y los proyectos pendientes entre Murcia y Cartagena.