El Ayuntamiento de Cartagena ha abierto un expediente de seguridad en la edificación al hotel Izán Cavanna de La Manga y ha ordenado el cierre de varias habitaciones tras el grave accidente ocurrido el pasado viernes. Los hechos sucedieron cuando medio balcón se desprendió y cayó sobre un turista de 43 años que se bañaba en la piscina junto a su esposa. Tras ser intervenido de urgencia en el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, la familia ha confirmado que el impacto le ha provocado una lesión medular que le impide caminar.

En las próximas horas, el afectado será trasladado en un vehículo medicalizado a su Almería natal y, posteriormente, ingresará en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo para iniciar su rehabilitación. Por su parte, los familiares han puesto el caso en manos de abogados y han criticado públicamente la falta de empatía del establecimiento, lamentando que el hotel no les haya ofrecido ni una habitación para descansar tras el suceso. Varios clientes del alojamiento, construido hace décadas, ya habían advertido del notable deterioro de otras terrazas y cornisas.

Además de las medidas municipales, que exigen al hotel un certificado que garantice la seguridad de toda su estructura y la reparación inmediata de los daños, la Guardia Civil mantiene abierta una investigación penal. La prioridad de las autoridades es esclarecer las causas del desprendimiento y evaluar el estado general de las instalaciones para determinar si suponen un peligro para el resto de las personas.