Tres cierres al baño en una semana disparan la incertidumbre en las playas de Cartagena
El inicio de la temporada de verano está marcado por la incertidumbre en varias playas de Cartagena. En solo una semana se han producido tres cierres al baño, dos de ellos en Cala Reona y otro en Mar de Cristal, debido a incidencias relacionadas con la calidad del agua.
El primer episodio se registró el 30 de junio en Mar de Cristal, donde se prohibió temporalmente el baño tras detectarse niveles de Escherichia coli por encima de los valores recomendados por la Dirección General de Salud Pública. La medida fue preventiva y la playa reabrió al día siguiente una vez recuperadas las condiciones adecuadas.
El 3 de julio, el cierre afectó a Cala Reona por una disfunción puntual en el sistema de tratamiento de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Mar Menor Sur. Aunque la avería fue resuelta, la reapertura quedó supeditada al resultado de las analíticas.
La playa volvió a abrir el domingo por la mañana, pero apenas tres horas después tuvo que cerrarse de nuevo tras detectarse una incidencia en el proceso de decantación secundaria de la depuradora. Según informó Veolia, el fallo tuvo una duración aproximada de dos horas y no guardaba relación con el episodio anterior. La reapertura definitiva dependerá de los resultados de las muestras de agua.
Vecinos de la zona aseguran que la situación genera preocupación y recuerdan que el emisario lleva años pendiente de una solución. El Ayuntamiento de Cartagena señala que la EDAR Mar Menor Sur está a la espera de dos actuaciones que debe ejecutar el Ministerio para la Transición Ecológica: la implantación de un sistema de depuración terciario y la construcción de un nuevo emisario que aleje el agua depurada de la zona de baño.
El concejal de Infraestructuras, Diego Ortega, ha reclamado al Ministerio que agilice estas obras para garantizar la seguridad sanitaria y ambiental de una instalación que también presta servicio al municipio de San Javier. Mientras tanto, el Ayuntamiento ha solicitado a Veolia que refuerce los controles para evitar nuevas incidencias.
La empresa gestora de la depuradora anunció además que prevé acometer mejoras en las instalaciones a partir del mes de septiembre con el objetivo de reforzar su funcionamiento y reducir el riesgo de nuevos fallos.
La sucesión de cierres también está afectando a la imagen de la zona. Vecinos lamentan que, pese a que el agua suele presentar buen aspecto, estos episodios generan desconfianza entre los visitantes y perjudican a un entorno de gran valor ambiental. Algunos bañistas decidieron cambiar de playa o renunciar al baño por precaución, mientras que establecimientos de la zona registraron cancelaciones tras el último cierre.
Desde la Asociación para la Protección de Cabo de Palos (Procabo) reclaman una información «clara y continua» sobre las incidencias y consideran urgente ejecutar el proyecto de dosificación de sulfato de alúmina en la EDAR Mar Menor Sur, aprobado por el Consejo de Gobierno el pasado 4 de junio, para reducir el fósforo en el efluente y minimizar el proceso de eutrofización. La asociación también denuncia el estado del emisario y reclama una reparación que permita que las aguas depuradas se viertan a la distancia y profundidad previstas. Fuentes regionales aseguran que la puesta en marcha de este convenio será inminente.